Cómo limpiar las persianas de forma rápida con productos que ya tiene a mano

Seguro que limpias tus ventanas con regularidad, pero ¿Qué pasa con las persianas que las cubren? Ellas también necesitan atención, por lo que hay que saber cómo limpiar las persianas. Ya sean de vinilo, madera, tela o aluminio, las persianas de las ventanas son excelentes para mantener una habitación fresca, bloquear la luz y proporcionar privacidad de los vecinos entrometidos, pero también son excelentes para recoger el polvo, el pelo de las mascotas y otros tipos de suciedad.

Pero no se preocupe: no es necesario limpiar una lama a la vez ni quitarla entera de la ventana. Todo lo que necesita son unas sencillas herramientas y unos minutos para mejorar la vista. Aprenda a limpiar las persianas de forma rápida y fácil, y añada este sencillo método a su lista habitual de tareas de limpieza.

1. Reúne los materiales

Lo primero es lo primero: Necesitarás reunir los materiales de limpieza para hacer frente a las persianas, incluyendo:

  • Aspiradora con cepillo suave
  • Paños de microfibra
  • Líquido lavavajillas
  • Agua tibia
  • Bicarbonato de sodio

2. Cerrar las persianas

Comience por bajar completamente las persianas. Las persianas de madera y de imitación de madera pueden estar completamente cerradas; las lamas de las persianas de vinilo y aluminio, que a menudo se superponen, deben estar inclinadas hacia abajo pero no completamente cerradas.

3. Limpie el polvo de las persianas

Para las persianas verticales, sujete la parte inferior de la persiana con una mano para estabilizarla. Limpie las persianas con un paño de microfibra, empezando por la parte superior y bajando. Pase el paño con un movimiento hacia abajo o podrían desengancharse. También puedes utilizar tu aspiradora con un accesorio de cepillo suave para quitar el polvo y un ajuste de baja aspiración para eliminar el polvo. En el caso de las persianas horizontales, el proceso es exactamente el mismo, salvo que se limpia de lado a lado. Trabaja desde la lama superior a la inferior para que el polvo no caiga en las zonas que ya has limpiado.

4. Voltee las persianas y repita el proceso

Da la vuelta a las persianas para que el otro lado quede de cara a ti y repite el proceso con el paño de microfibra o la aspiradora.

5. Utilice un paño húmedo en las persianas muy sucias

Si no basta con quitar el polvo para limpiar las persianas, utilice un paño de microfibra humedecido con agua tibia. Si tienes persianas de madera, ten cuidado de no mojarlas demasiado.

6. Limpie en profundidad si es necesario

Si sus persianas de vinilo o aluminio están en la cocina, donde están expuestas a la grasa, los residuos o el polvo persistente, es posible que necesiten una limpieza profunda. Retire las persianas de la ventana y colóquelas en una bañera con agua tibia, unos cuantos chorros generosos de jabón para platos y una taza de bicarbonato de sodio (un antimanchas natural). Deja las persianas en remojo durante una hora aproximadamente y luego acláralas con agua tibia. Acaba limpiando el exceso de suciedad o polvo.

Nota: Si tus persianas siguen teniendo un aspecto sucio y amarillento, probablemente se hayan manchado con el sol, y eso también se puede arreglar. Mete las persianas en la bañera con agua fría y 3 tazas de lejía líquida. Deja las persianas en remojo durante no más de 10 minutos, luego acláralas bien y sécalas. La lejía debería darles una nueva vida blanca y brillante.

7. Aspirar el exceso de polvo

Si acaba de pasar un paño húmedo por sus persianas, ábralas y déjelas secar al aire. Aspira cualquier resto de polvo que haya caído en el alféizar o en el suelo mientras quitabas el polvo.

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